Claro
Oscuro

Pakistán reporta muerte de un niño y civiles tras ataques de India

La escalada militar entre India y Pakistán cobró vidas humanas inocentes. Pakistán reportó hoy la muerte de tres personas, incluyendo un niño, y al menos 12 heridos, como consecuencia directa de los ataques militares lanzados por India la madrugada del miércoles, hora local. Estas víctimas añaden una dimensión dolorosa al recrudecimiento de las tensiones en …

La escalada militar entre India y Pakistán cobró vidas humanas inocentes. Pakistán reportó hoy la muerte de tres personas, incluyendo un niño, y al menos 12 heridos, como consecuencia directa de los ataques militares lanzados por India la madrugada del miércoles, hora local. Estas víctimas añaden una dimensión dolorosa al recrudecimiento de las tensiones en la volátil región de Cachemira.

Según el portavoz militar pakistaní Ahmed Sharif Chaudhry, entrevistado por Geo TV, tres personas, incluyendo un niño, murieron debido a los ataques. Fuentes pakistaníes precisaron que al menos dos civiles fallecieron en Kotli, en la Cachemira administrada por Pakistán, mientras que un niño murió en Ahmedpur Este, en el sur de Pakistán, con 12 personas más heridas. Según la evaluación preliminar de daños realizada por fuentes pakistaníes, solo civiles y pakistaníes inocentes fueron afectados por los ataques.

La operación militar india, confirmada por el Ministerio de Defensa en Nueva Delhi, tuvo como objetivo declarado “infraestructura terrorista” tanto en Pakistán como en la Cachemira bajo administración pakistaní. India justificó estas acciones como una respuesta directa al “bárbaro ataque terrorista” ocurrido el mes pasado en Pahalgam, en la Cachemira administrada por India, donde murieron 25 indios y un ciudadano nepalí. India afirmó haber atacado nueve sitios y caracterizó sus acciones como “enfocadas, mesuradas y no escalatorias”, dirigidas a infraestructura terrorista y no militar, y ejecutadas con “considerable moderación”.

Las Fuerzas Armadas de Pakistán confirmaron los ataques indios con misiles. Sin embargo, la respuesta desde Islamabad fue de condena y amenaza. El portavoz militar Chaudhry advirtió que Pakistán “responderá a esto en el momento y lugar que elija” y que “esta atroz provocación no quedará sin respuesta”. Múltiples explosiones fuertes fueron escuchadas en la Cachemira administrada por Pakistán, según reportó un periodista de CNN.

Las Raíces de un Conflicto Centenario: La Disputa por Cachemira

Este intercambio de ataques es el último y lamentable capítulo de una disputa territorial y política entre India y Pakistán que se remonta a más de setenta años y que tiene su epicentro en la región de Cachemira. El conflicto se originó tras la partición de la India británica en 1947, cuando el Maharajá de Cachemira, un territorio de mayoría musulmana, decidió unirse a la India, decisión que Pakistán nunca aceptó, desembocando en la primera guerra entre las dos naciones.

Desde 1949, una línea de armisticio supervisada por la ONU ha dividido Cachemira en dos sectores, uno administrado por Pakistán (Azad Cachemira) y otro por India (Jammu y Cachemira), a la espera de un referéndum de autodeterminación que nunca se ha concretado. Esta división de facto ha sido fuente constante de tensión, enfrentamientos fronterizos y guerras posteriores, como la de 1965, así como de ataques atribuidos a grupos insurgentes o terroristas que operan desde un lado hacia el otro.

A pesar de los ciclos de violencia, ha habido intentos de diálogo y acuerdos de alto el fuego, como el firmado en 2003, el primero en 56 años a lo largo de toda la línea divisoria. En 2006 se acordó retomar el proceso de paz, pero las conversaciones han sido frágiles y se han interrumpido por incidentes graves, como el atentado de 2008 en Bombay, del que India culpó a un grupo con base en Pakistán. Aunque las charlas se reanudaron en 2010, la desconfianza persiste.

La reciente operación militar india, presentada como retaliación por el ataque en Pahalgam, pone de manifiesto cómo este conflicto histórico no resuelto sigue cobrando vidas y elevando peligrosamente la tensión entre dos potencias nucleares. La amenaza de respuesta por parte de Pakistán, tras reportar la muerte de civiles incluyendo un niño, mantiene al mundo en alerta sobre el futuro de la región.